Impulsan obtener energía renovable a partir de la orina
Se desarrolló un prototipo llamado Carbamide Power
System que convierte en electricidad la “energía química” contenida en la urea
de la orina animal o humana.
Los investigadores Shanwen Tao y Rong Lan, de la
Universidad Heriot-Watt (Escocia), han desarrollado un prototipo llamado
Carbamide Power System que convierte en electricidad la “energía química”
contenida en la urea (también conocida como carbamida o carbonildiamida) de la
orina animal y humana.
Entre otras ventajas, este nuevo sistema de obtención
de energía reduciría las emisiones de óxido nitroso que producen otras fuentes
renovables como el metanol. Además la urea resulta mucho más barata que el
hidrógeno usado actualmente en las llamadas pilas de combustible, y también más
fácil de transportar. Por si fuera poco, durante el proceso de transformación se
divide la orina en agua, nitrógeno y dióxido de carbono, por lo que el agua
obtenida podría reutilizarse.
Según el doctor Tao, el nuevo generador de energía
podría aprovecharse para producir electricidad en submarinos y en poblados
aislados en medio del desierto, así como en las islas. “Mucha gente en el mundo
podría beneficiarse”, ha declarado el investigador.
Motor molecular que arranca con energía química
Un equipo de investigadores de
la Universidad de Groningen en Holanda ha creado un motor molecular que funciona con energía
química. La mitad de la molécula realiza giros completos con respecto a la otra
mitad.
Según declaraciones del
científico Ben Feringa recogidas por Nanotechweb,
“Tenemos pruebas de principio de un motor rotatorio alimentado por energía
química. Es decir, por primera vez una secuencia de reacciones químicas induce
una rotación unidireccional de 360 grados en un sistema completamente
artificial. A pesar de que es un sistema extremadamente primitivo, lejos de
cualquier motor biológico, nuestro descubrimiento nos indica que es posible
construir un motor rotario útil con potencia química”.
El motor consiste básicamente
en un rotor de fenil que gira alrededor de un único eje de unión carbono-carbono relativo a
un estator naftil. Los cientificos dicen que se logra la rotación mediante una
mezcla de reacciones químicas y la oscilación termal al azar.
El motor molecular gira por
cuatro estaciones estructuralmente distintas, llevado por una reacción química
diferente cada vez. Los pasos primero y tercero de la rotación conlleva la
rotura de unión, mientras el paso segundo y cuarto conlleva la creación de la
unión. Cada paso lleva a un giro de noventa grados.
Según los investigadores, es
necesario un equilibrio muy delicado de eventos químicos y estereoquímicos. La combinación de reacciones, purificaciones y el
tiempo necesario hace que el motor molecular sea menos práctico que motores
sintéticos que funcionan con luz. El tiempo de reacción para una rotación
completa del motor fue aproximadamente 128 horas. Pero lo importante es que la
investigación demuestra que la técnica es posible.
El siguiente paso de los
científicos es rediseñar el motor y la química para reducir la complejidad del
proceso actual que impide su aplicación. Quieren reducir el número de
conversiones químicas necesarias y agilizar el proceso. No obstante, están
convencidos que con el tiempo y mucho esfuerzo podrán dar potencia de mover o
transportar algo.

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